lunes, 7 de mayo de 2007

En derredor a los Tiempos Muertos

La noción de imaginario social aparece como explicativa a la hora de caracterizar un marco de época. Es el filósofo Castoriadis quien nos dice que se trata de una noción que da a la funcionalidad de cada sistema institucional, su orientación específica, que sobredetermina las elecciones de los sujetos y las conexiones de las redes simbólicas, que son creaciones de cada época histórica, y que modelan una manera singular de vivir, de ver y hacer la propia existencia de las personas, su mundo y sus propias relaciones con otros y consigo mismas. El imaginario entonces, es un estructurante originario, un significado-significante central, fuente de lo que se da cada vez como sentido indiscutible e indiscutido, soporte de las articulaciones y de las distinciones de lo que importa y de lo que no importa, origen del exceso de ser de los objetos de nuestra vida práctica, afectiva e intelectual, de los objetos individuales y colectivos que nos instituyen.

Violentando este concepto, podemos decir que en el gris imaginario porteño, ese magma hecho de ironía, individualismo, dulce de leche, pose cínica y superada, avivada, fúlbo (que no es el deporte nacional , sino el truco (la mentira con cartas) y la estafa, el negociado con papeles), codicia y especulación, desprecio, vacaciones, cancherismo de barrio, carne al asador, entre otros ingredientes, también se cuece el psicoanálisis, porque los porteños tenemos todo lo que tiene que tener un winner, pero, lamentablemente también un inconciente, al que, claro, hay que domesticar, porque molesta (sobretodo a la noche). En el frenesí por hacer platita –vivimos en la Reina del Plata- por hacer “argento” –vivimos en la Argentina, donde el dinero es un fin y no un medio- no hay lugar para la angustia y la soledad. Eso es para los loosers, los que caen en la melancolía o peor, en depresión, cosas tan improductivas, che. Así es que llegamos a nuestro mecánico del bocho para que lo afine y desempaste las bujías, no sea cosa que desentone con nuestro automóvil (el que tenemos o el que ambicionamos tener) soporte identitario por excelencia. Claro, el psicoanálisis pasa a ser así un componente más de la industria cultural, y si se demora, entonces nos vamos a las neo-terapias fast-food. Es que el deseo nos juega malas pasadas: la sexualidad nos desboca (nos hace irnos de boca) así que es mejor convertirla en funcional y racional al servicio de nuestras (creemos que lo son) ambiciones.

O quizás el psicoanálisis pueda ser otra cosa. Pueda, con buena ventura, advenir en un espacio de resistencia, una escena para pensar, para construir un sentido en esta vida de vorágines sin sentido. Quizás haya un sujeto de pensamiento allí donde afirme que algo es posible cuando se asume una declaración de imposibilidad. Que en esa escena, en esa temporalidad, algo sea dicho, que emerja una palabra plena, aunque sólo sea un fragmento del decir (de quien habla, de quien dice lo que escucha en ese hablar), un instante que ponga en juego la totalidad de nuestra vida, resignificándola hacia el pasado y hacia el futuro. Hay una diferencia entre pensar a esta escena como cuestionadora de nuestra vida y de la cultura en la que vivimos, a pensarla como una técnica auxiliar destinada a mejorar nuestra conducta para alcanzar la eficacia en nuestra “carrera de la vida” (el currículum vitae).

Pienso en lo que dice el escritor Eliot: “No cesaremos de explorar, y el fin de nuestra exploración será llegar donde empezamos, y por primera vez, conocer el lugar”. ¿Será posible que eso suceda? ¿Estaremos a tiempo aún, antes de que sigamos pavimentándonos con cemento neurótico? Quizás hayamos perdido ese formidable optimismo que hizo decir a alguien como Hegel, que nuestro tiempo es un tiempo de nacimiento y de tránsito a un nuevo período. Un tiempo de tomar conciencia plena de lo que se está viviendo. Un tiempo dentro de otro tiempo -la temporalidad del psicoanálisis- donde se rompa con el mundo de la propia existencia y el mundo de ideas vigentes allá afuera y acá adentro de cada uno, para entrar en un trance, el del sujeto entregado al trabajo de su transformación.

La escena que funda el psicoanálisis fractura la relación temporal entre pasado y presente, e instaura la relación del Antes con el Ahora, una relación –dice el filósofo Benjamin hablando de la narración- que es dialéctica: no es de naturaleza temporal, sino figurativa, es pensar como movimiento configurador, como hacedor de formas, y también como una forma de vivir la propia existencia. No es algo que se desarrolla, sino una imagen de brusca discontinuidad. Las imágenes dialécticas no son imágenes que reflejen un “real”, el lugar donde las encontramos es en el lenguaje viviente.

Un pensar como figura política, como movimiento subjetivo,que produce un efecto de amor (“sustancia explosiva”, dice Freud): identificación y deseo de poseer el objeto amoroso. Narcisismo herido por el sólo hecho de vivir, que busca su cura, que busca ser escuchado, atendido, cuidado. Un efecto amoroso, con su lógica propia, como en la creación estética. El amor y la belleza, dos perfiles que conforman un mismo rostro, una misma conmoción hecha de dolor y de placer, provocando una condición de posibilidad para el sentir, para el pensar. Eros, como fuerza, pulsión de vida y Psique, el alma para los griegos. En la escena analítica, un amor sucede: es el amor transferencial, que permite transferir lo olvidado y los afectos congelados en el tiempo “real” para desencapsular lo oscuro y ponerlo a la luz. Mirar lo temido, pensar la angustia. Pensar la propia vida como un hecho estético, con el propósito de embellecerla. Un pensar artístico sobre sí, un hacer de la vida propia una obra de arte.

El trabajo dentro de la temporalidad analítica es el trabajo de desgarradura de lo existente, de lo instituido, para buscar o añorar lo indeterminado de algo desconocido, en una temporalidad que es mensajera de que algo nuevo quizás se aproxime: uno mismo. Se trata de pensar en otra temporalidad, salirse del cronómetro para entrar en otra lógica, una lógica “muerta” para la producción capitalista, para el entretenimiento distractivo. Entrar entonces en “tiempo muerto” para el amo, un tiempo separado del suceder cíclico del reloj, pero viviente, trepidante para quien quiere hacer otra cosa que lustrar sus grilletes.

Siguen entonces, de aquí para arriba, los tiempos muertos, escenas del Antes, escenas del Ahora...

domingo, 6 de mayo de 2007

"Despojos" 9

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 9

EDITORIAL DE DESPEDIDA

Finalmente, nuestras playas, calles, senderos y hoteles, ya se encuentran desinfectados de invertidos que disfrazados de coralistas asolaron nuestros pinares. Triste saldo han dejado los degenerados: nuevos invertidos se han sumado a sus filas, enlodando aún mas al movimiento bucal argentino. Esperamos que en 2007 las hordas desaforadas elijan otras aguas, otras arenas, otras sábanas, para efectuar sus bajezas. Si así no fuera o fuese, nuestro periodico alli estará para combatir y denunciar a LOS TUNANTES Y MEQUETREFES QUE SALPIQUEN Y MANCHEN AL PINAR.
Hasta mas vernos, pinamarenses.
¡ viva el pinar de rocha !
¡ Valentía y patriotismo ¡
¡ Salud y heroícidad !
¡ Del tuyú y simbad el marino !


FALSA KLEINE ELFE (PEQUEÑA NINFA) ENGAÑA A
DIRECTOR DE TALLERY ÉSTE LE CEDE SU PUESTO
SEDUCIDO POR PROMESAS DE FELLATIO

Conmoción y bemoles en establecimiento educativo del pinar

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Nuevamente hubo de cometer tropelías y desmanes una contralto del lamentable grupúsculo calante “Alde Roce”, haciéndose pasar esta vez por una ninfa del lago, aprovechando su algo escasa estatura. El domingo próximo pasado en horas de la tardecita, ya en las postrimerías de un taller coralista que flaco favor le hizo a su antecesor de 2006, encontrábase un afamado maestro de coro escrutando a las coristas presentes, cuando la citada floja de cascos comenzó a seducirlo, cantándole una canción impartida en ese espacio como estudio y perfeccionamiento denominada “Vasija de Barro”. Violentando la poesía y sacando de contexto uno de sus versos, la susodicha le susurró al oído del maestro bucal: “yo quiero que me la entierren como a mis antepasados”. Hábil de entendederas, más débil de cremalleras, el afamado de inmediato le ofreció su cetro y trono para que ella tomase las riendas del mencionado taller. Sin ética y sin estética, la pequeña bucalista quedóse tiesa sobre un banquito cual ekeko de los andes. Rescatada por un esbelto tenor colega bucalista de tan incómoda situación, la malviviente procedió a mezclarse entre los faunos potoriqueños y dióse a la fuga, no sin antes reincidir en el robo de las dentaduras de la rama femenina del grupúsculo calante.


TENOR DE DESCONOCIDA DINASTIA DENUNCIA
HECHOS POSTREROS AL VIL ENCUENTRO

Temblorosa y trepidante conmoción en resort Bora-Bora

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Un integrante de rango dinástico ignoto llamado Oscar II , alias Johann Tenorio, de un grupúsculo que ya no vale la pena ni mencionar, hizo llegar a nuestras oficinas “cumpliendo con su deber de denuncia” un hecho postrero acaecido en la ya mencionada casa de retiro estival. Relata este caballero que “una conspicua contralto de costumbres libidinosas (como la de ofrecer fellatios en público) y una conspicua soprano ex-habitante de la habitación conocida popularmente como "Puerto Pollensa" (nótese la encendida verba de este espontáneo cronista) llevaron a cabo un último y lamentable hecho escandaloso que trajo inquietud en el Centro de Mediciones Sísmicas Costero (CENDEMEDISISCOS) y por efecto mariposa también a la Mezquita Cuidadora de Temblores Orientales (MEZCUIDETEMOR), debido a que una conspicua soprano conocida como “Dulcinea”, al quedar en brazos de Morfeo “según propias declaraciones, ronca como una locomotora" algo que sacó de sus casillas (ya que duerme en casilleros) a su colega, que tuvo “que abstenerse de conciliar el sueño, ensordecida por tal estrépito”, según J.Tenorio. Parece que ya desvelada, la plebella intentó vanamente realizar robos y fellatios por las inmediaciones. Lamentable es para el movimiento bucal argentino, que las bellas melodías que éste profiere aún en pocos conciertos a lo largo y ancho de nuestra República, queden ensordecidas por estos estertores intimidantes de una de sus integrantes. Contradicciones de un movimiento en crisis.

BREVES

Azoradas mucamas encontraron inscripciones en los lechos matrimoniales de barítono greco-romano y tenor de diapasón diminuto y de sopranos también invertidas. En el primero de los camastros podía leerse “aquí ardieron “Cremita” y “Violeta”. En tanto que las oriundas de Lesbos escribieron “aquí vibraron “Sandra” y “Celeste”. Más turbadas que otras veces, las mencionadas mucamas procedieron a borrar sendas obsenidades, no sin antes santiguarse a Santa Cecilia.

Muy orondos pudieron observarse a ciertos integrantes de “Alde Roce” engullir desaforadamente cordero al asador en señorial parrilla “Me pasé un poquito” enclavada en la ruta 63, km. 1 (7100) en la Dolores de nuestra querida provincia de Buenos Aires, República Argentina. Comensales aún atemorizados relataron que la contralto allí presente, aduciendo ser conocedora de costumbres de la baja península itálica, profirió sendos eructos que dejaron perplejos y boquiabiertos a los presentes.

¡ Ultimo momento !

CORRESPONSAL DE LA GRAN DEMOCRACIA DEL NORTE
VITUPERA Y MANCILLA A ENHIESTO APOSTADO LOCAL

Estupor de peso y alta conmoción en oficinas de nuestra redacción

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Como todos los años, las valientes denuncias de nuestro hombre apostado, despiertan arteros ataques por los intolerantes de siempre. Tal es el caso de Marcela Carolina Callazo, vocera del Imperio que intenta vanamente denostar la hombría del honorable Horacio Verguiti. Con toneladas de falsos argumentos no se tapará la luz de la verdad que irradian los puños del inquebrantable Verguiti. Desmentimos con énfasis que este bienpensante escriba no pertenezca a la agencia que funciona junto a “Despojos pinamarenses”. Verguti no es un “pinamarense psicópata cuya patología principal se trataría de una rareza pocas veces vista: al entrar en contacto con la arena de la playa se convertiría en un sexópata acosador, afecto a detectar mujeres bellas e intentar secuestrar a las sílfides en cuestión hacia lo profundo de las aguas”, como afirma Callazo. Sabido es que las mujeres entran a las aguas por propia voluntad cuando reconocen a Verguiti como un miembro destacado de nuestra comunidad. Tampoco es verdad que nuestro apostado se esconda tras la identidad de un tenor del disonante grupúsculo “Alde Roce”, que –esto es verdad- tiene bellísimos cantos y es un gran miembro de dicha agrupación.
¡Ríndete Marcela Carolina Callazo y tendrás un uício ústo!

"Despojos" 8

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 8

INTERCAMBIO ESPUREO DE OBJETOS FALICOS
ENTRE CORALISTAS DE MORAL DEGRADADA

Frutal conmoción en prestigioso engullidero pinarense

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Una exhibición alevosa que rebozaba de falta de pudor producióse en el último almuerzo registrado en el bistró Pampa Grill, llevado a cabo por el lamentable Encuentro Bucal “Coros en el Bosque”. Como no podía ser ya de otro modo, el grupúsculo “Alde Roce” es el que dió la nota (calada), cuando ya en las culminarias del evento de ingesta, en el paso denominado “postre”, un tenor de pequeño diapasón y una soprano apodada “Dulcinea” comenzaron a elogiarse mutuamente sus respectivos plátanos a la vista de todos los comensales. No sólo fue discursiva la cosa, sino que acto seguido procedieron a intercambiárselos, evocando sin tapujos y desfachatadamente, la escena sexual primaria. El hecho vergonzante fue denunciado por un correcto y medido tenor, miembro muy destacado de dicha desagrupación, quien irguióse de su silla y a viva voz comunicó la obsenidad perpetrada. No hubo día y noche en que este encuentro bucal no pisoteara el poco buen nombre que aún mantiene el movimiento bucal argentino.


CORREO DE LECTORES

Apestoso de Olavarría
Ha llegado a las oficinas de “Despojos pinamerenses” una misiva de un bajo de abdomen prominente integrante del grupúsculo calante “Alde Roce”. Sugestivamente también se encontraron en nuestro buzón sendas cartas de un tal Sigfrid Hannus Rotten y de Federico P. Dorro, defendiendo la supuesta hombría de bien de este sonoro sujeto. El susodicho, G.S. (“Guscago, para los amigos”, escribe) intenta infructuosamente justificar lo injustificable acerca de lo inhumano de sus deposiciones y flatulencias. El muy ordinario nos acusa de estar “manipulando la información con tan mala actitud que hablan de mis parientes del interior con tal ligereza y sin importarle los sentimientos que nos ligan (...) es como que una parte de mí se va con ellos y uno se siente vacío” revelando en estas líneas un patológico vínculo con sus excrementos, producto de una fijación en su desarrollo psicosexual en el período anal-retentivo. La distorsión de la realidad, producto de un aparato psíquico inmaduro (en pacientes graves la mollera se cierra, mas no su psiquis) hace que este maloliente personaje espere que “se hagan públicas sus disculpas a tantas palabras blasfemantes hacia mi persona y la de mi K_que_ro.”. Difícil la vida de una persona que se asemeja más a Palmiro Caballasca o a Guillermo Nimo que a cualquier ciudadano honorable como Santiago Gomez Cou o Antuco Telesca, por ejemplo.

Desfachatada de Núñez

Ha llegado a las oficinas de “Despojos pinamerenses” una misiva con remitente “Olmarita Harff” quien aduce encontrarse ofendida y deseosa de querellar a nuestro apostado. Para colmo de males, la susodicha aduce estar representada por la falsa letrada S.D., una tatuada quien aún no ha presentado los pliegos de su título de “Muy Entendida en Jurisprudencia” que aduce habérsele otorgado en las “Altas Academias Pitman”, afirmando poseer además, una testigo conocida como “Sra. Gárchela Florecí Frutos Gasol”. La remitente llama “sesión de fangoterapia" a las oprobiosas latas de cacas descompuestas que vendió con alevosía a un grupo de coralistas patéticas que se encuentran tratando no terminar como Luisa Delfino. Incluso narra la creciente descomposición de las masas encefálicas de estas desdichadas, a propósito de un triste suceso acaecido en nuestras playas, que por pudor periodístico omitiremos aquí.

sábado, 5 de mayo de 2007

"Despojos" 7

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 7

CHOQUE DE CULTURAS REVELA PROFUNDO CISMA
ENTRE ORIENTE Y OCCIDENTE

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Diferente conmoción en las distinguidas arenas del pinar

Una escena que revela los profundos contrastes culturales existentes entre ambas caras del planeta se suscitó en la mañana del domingo que se fue, entre un integrante del grupúsculo calante “Alde Roce” y una de las esposas de otro coralista de la misma desagrupación. Testigos presenciales relatan que mientras el apolíneo barítono greco-romano paseaba su humanidad a orillas del mar provocando los ayes y carambas de los bañistas de ambos sexos que se encontraban allí retozando, la citada mujer, que profesa una religión varias veces milenaria del medio oriente, recaló su atención en la bijouterie que pendía del cuello del curtido barítono. Inquieta, curiosa e insistente, la extranjera inquirió al cantarín y le espetó: “¿esta medallita es de la fuerza aérea?” Perplejo y atónito, el caballero occidental balbuceó: “No, no... es del Espíritu Santo”. Más ella, enajenada, le repreguntó: “¿lo qué, del caramelo santo? El asemejado a Clark Kent, ano nadado y preso de atribulación, intentó vanamente aclarar la situación: “¿es que no has oído acerca de la Trinidad?”. La afuerina, lo más campante le comunicó: “no, no la juno a la mina esa”. Ya con accesos de espasmo del sollozo por lo que acontecía, el de gola abaritonada procuró tomar distancia mientras musitaba: “perdónala, Señor, pues no sabe lo que hace”. A todo esto, la medioriental ya distraída, danzaba saltando los charcos mientras cantaba el tema principal del film “El violinista en el tejado” alternado con un cántico oriundo del Mar Muerto denominado “Haba naguila haba”. ¿Es que nunca podrán zanjarse las diferencias con el otro? ¿cuándo se parecerán a uno?


SOPRANO ALGO ROLLIZA SE SALVA DE SER VIOLADA
POR ENERGÚMENOS CORALISTAS
AUNQUE PAGANDO UN ALTO PRECIO POR ELLO

Sísmica conmoción en cordón atlántico de República Argentina

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Un hecho que produjo profunda alarma en la Prefectura de nuestro país y por efecto mariposa en la Marina Mercante de la República de Indonesia, se suscitó una vez más entre las filas del grupúsculo tristemente célebre "Alde Roce". Encontrábase ensimismada una soprano algo rolliza a orillas de la mar argentina, sumida en una melodía por ella producida que decía: “qué lindo que es andar en Mar del Plata, en alpargatas, en alpargatas”, cuando de improviso divisó que cuatro enardecidos coralistas del citado grupúsculo se dirigían desde dentro de la mar hacia donde ella remojaba sus piecesitos. Aunque se encontraban a unos 80 metros de ella, según pudo medir nuestro apostado, ya vociferaban fuera de sí: “vení mamasa, que te damo masa”. La soprano segunda (o tercera según el tema que interprete el citado grupúsculo) previó un trágico desenlace y comenzó a huir hacia playas seguras mientras cantaba a modo de despedida: “reposa aquí Dulcinea, y aunque de carnes rolliza la volvió en polvo y ceniza la muerte espantable y fea”. El derrotero frenético emprendido por la damisela encontróse con las imperfecciones de un terreno para ella hostil: varios pozos que la hicieron rodar estrepitosamente por las embravecidas aguas, mientras la horda de sementales se acercaba peligrosamente. La ligera de golas incorporóse como pudo y retomó su huida, siguiendo con su canto de cisne: “fue de castiza ralea y tuvo asomos de dama”, pero con tal mala fortuna que otro inoportuno hoyo la hizo desistir de su propósito, cayendo nuevamente bajo el nivel del mar. Por alguna razón que aún se desconoce, los primates fueron descendiendo el kilometraje de su loca carrera a medida que la pasionaria caía y caía. Es menester recalcar, por si aún hiciera falta, que “Despojos pinamarenses” no ve con buenos ojos actitudes que como éstas, salpican al ya manchado movimiento bucal argentino.

"Despojos" 6

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 6

PATETICAS CORALISTAS INTENTAN DETENER EL TIEMPO
UNTANDO EN SUS ROSTROS ESTIERCOL Y EXCREMENTOS VARIOS

Barrosa conmoción en jardín de paz Bora-Bora

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Espeluznante y dantesca escena se produjo en la planta baja del retiro definitivo Bora-Bora cuando un grupúsculo de coralistas, presintiendo la llegada de la luz blanca, procedieron desesperadas a untarse lo que quedaba de sus rostros con estiércol de asno en celo, bosta en gajos de vacas de los pastizales y heces curvilíneas de porcinos de los lodazales, con la ilusoria creencia de que este cochambroso ungüento les produciría un automático rejuvenecimiento. Engañadas vilmente por una contralto desaforada afecta a las fellatios públicas (y púbicas), perteneciente al grupúsculo calante Alde Roce, la artera adujo ser experta naturista y cultivadora de cacas rejuvenecedoras, persuadiendo a estas patéticas mujeres que aguardaron embardurnadas 14 horas que el efecto se produjera. Durante la espera, la fellatiadora se hizo de las joyas, dentaduras y otros objetos de valor de estas lastimosas féminas y huyó con paradero desconocido. Avisadas de que todo se trataba de una farsa ridiculizante, las ancianas rompieron en llanto y dejaron lentamente el lugar en sus respectivas sillas de ruedas.


PACIFICO ESPARCIMIENTO ENTRE CORALISTAS AFEMINADOS
TERMINA EN ESCENA DE PUGILATO
CON HERIDOS, CONTUSOS Y ESGUINSADOS

Imprevista conmoción en las arenas de balneario exclusivo en el pinar

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

En horas mañaneras del tranquilo y soleado domingo próximo pasado, mientras ocasionales turistas intentaban vincularse con el paisaje y alguna que otra esposa de director de coro se fotografiaba a orillas del mar para las revistas de corte adulto “Pechos turgentes” y “Cantos al paso”, tres coralistas de cuerdas masculinas retozaban contemplando la línea del horizonte. No contentos con ello, uno de los mismos, de origen greco-romano, le susurró al oído a otro, un correcto y medido tenor, una idea de resultados cuasi-trágicos: sumergir rápidamente al tercero, un barítono de abdomen prominente, que aprovechando la escasa concurrencia, jugaba a afinar canciones del film “La novicia rebelde” con sus ventosidades. Cuando los dos primeros citados se apersonaron al lugar donde el restante se encontraba, intentaron arrastrarlo hacia la mar argentina con poco éxito, según algunos testigos, y con nada del mismo, según otros. No contentos con ello, comenzaron decididamente a propinarle una serie de golpes bajos en su también bajo vientre y a lanzarle sendas patadas en sus tobillos y costillar, a fin de invitarlo a acercarse a la mar. Ante la resistencia del bajo coralista, emprendieron con mayor énfasis aún, semejante propósito. La escena de pugilato ya se había desatado, y los acontecimientos de precipitaron. Fuera de sí, el coralista de abdomen prominente, en plena resistencia a adentrarse al espejo de agua, tomó de la cintura a un, a esta altura, atribulado tenor y lo arrojó aires arriba con el declarado propósito de alejarlo del lugar. Ya en plena eyección (más no erección), Verguiti pudo observar la trayectoria que el coralista trazó en la atmósfera hasta descender abruptamente en las cercanías de Ostende. Cerca de una creída victoria, el bajo ya citado emprendió una fuga del restante coralista, aunque notando que al mismo tiempo que se alejaba, sus ligamentos iban desprendiéndose de uno en uno, hecho que lo obligó a acostarse de inmediato en las blancas arenas para allí quedarse una breve temporada. Como corolario a este lamentable episodio, no contentos con ello, los tres afeminados realizaron una serie de salutaciones entre sí, no aptas para menores de 21 años, festejando la osadía cometida. No nos cansaremos desde estas páginas de subrayar que actitudes como éstas laceran en lo más hondo al movimiento bucal argentino.

martes, 1 de mayo de 2007

"Despojos" 5

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 5

Fe de erratas

Estimados lectores: en nuestro anterior número hemos omitido la bajada del título

CORALISTAS CARIBEÑOS ACOSAN EN MARCO FESTIVO
A CANDIDO BARITONO SUDAMERICANO
que es la siguiente:

Desasosiego y honda conmoción en maison de cuisine “Pampa Grill”

También donde dice “número 1” debe leerse “número 4”.

Sepan disculpar la falta cometida, y si no lo hacen, dirijanse entonces a higienizar vuestros canales anales. Muchas gracias.


COMISION NACIONAL DE ENERGIA ATOMICA (C.N.E.A.)
RECIBE DENUNCIA DE RESORT BORA-BORA

Pestilente conmoción en el Municipio de la Costa

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Las 16 compañías de tanques atmosféricos del sector costero de la provincia de Buenos Aires se presentaron el día sábado próximo pasado ante una desesperada denuncia del spa de lujo Bora-Bora y las viviendas aledañas, debido a la presencia de nauseabundas emanaciones que carcomían el oxígeno del lugar. Los técnicos peritos de la C.N.E.A. que se apoltronaron en la citada residencia, pudieron comprobar que se trataba de una serie de repetidas ventosidades proferidas por un bajo coralista de adbomen prominente de un grupúsculo calante denominado Alde Roce. Testigos del lugar relataron a nuestro apostado, que dicho personaje, de una ordinariez notoria, no sólo no se sonrojaba ante tan descompuesto menester, sino que además era festejada como toda una gracia por él. Un barítono de origen greco-romano dijo: “el olor salía por debajo de la puerta de la habitación, inundaba el pasillo del hotel, y no se iba más”. Un tenor con diapasón que le pendía a la altura del bajovientre musitaba con la mirada perdida: “no se puede creer, es una cosa de locos”. Otro bajo de dicho grupúsculo confesó resignado: “ni siquiera yo, yo, que soy un profesional en esto, yo, que hace muchos años que estoy en el metier, yo, puedo lograrlo”. Encarado por Verguiti (en escafandra) el pozo ciego humano dijo: “y que queré móstro, con lo que sirven en pampa grill no vuá tirar chanel numegó cinq” . El evento ha sido nota de color en el periódico ex-soviético “Niña Etrusca Añeja” que equiparó el incidente con el desastre de Chernobyl. Actitudes como éstas, no cansaremos de repetirlo, enlutan cada vez más al movimiento bucal argentino.



COMANDO BUCAL TERRORISTA IRRUMPE
EN PRESENTACIONES DE “COROS EN EL BOSQUE”

Abrupta conmoción en Parroquia Nuestra Señora de la Paz

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.


Un comando de encapuchados autodenominados “Basta de Coda” copó el establecimiento del Señor, generando nerviosismo entre el público asistente, aunque luego no. El vocero de los terroristas bucales declaró a “Despojos pinamarenses” que el propósito de “Basta de Coda” fue hacer justicia estética, razón por la cual en medio de la presentación del Orfeón Caribeño repartió entre el auditorio medidores sísmicos, taponcitos para los oídos y analgésicos con bolsitas de agua “para combatir el estrépito reinante”. La acción terrorista también se dirigió a la performance del Coro Colegio del Niño Jesús y Pater, donde se repartieron jabones de mano “porque casi todas las notas salían sucias”, andamios para “apuntalar a los graznadores en sus desafinaciones y calaturas” y un panfleto cuyo título rezaba: “otra razón más para hacerse ateo”. También nuestro apostado presenció el copamiento guerrillero en la presentación del Coro de Vicente López, donde la célula clandestina distribuyó sobrecitos de sal “para que las canciones tengan sabor a algo” y cartillas con el juego de las siete diferencias desafiando al público “a que pueda distinguir un Byrd de un Silvio Rodríguez y un Videla Flores de un negro spiritual”. Los asistentes, que en un principio entraron en pánico, luego salieron de él y efectuaron sendos agradecimientos a los subversivos.

"Despojos" 4

"Despojos pinamarenses"
el periódico que muestra sin asco la otra cara
del Encuentro Bucal “coros en el bosque”

año 1 número 4


Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

CORALISTAS CARIBEÑOS ACOSAN EN MARCO FESTIVO
A CANDIDO BARITONO SUDAMERICANO

Una escena sin precedentes en nuestro tradicional bistró pinamarense, especialista en matambre con rusa, se suscitó en horas de la noche durante la desenfrenada fiesta organizada por el vergonzante "Coros en el bosque". Una vez finalizada la exquisita y opípara cena, los garcons del lugar procedieron a retirar algunas mesas del recinto comederil para dar lugar al desenfreno danzante de algunos coralistas, deseosos de refregarse con sus congéneres. Aprovechando la lujuria y la narcotización reinante, un grupo de desviados en celo de origen potoriqueño intentaron montarse en alegría junto con un barítono del grupúsculo Alde Roce, que contamplaba extasiado las contorsiones lascivas de los coralistas desbocados, aunque expectante y con cierto disimulo. Cabe destacar que el porte varonil y greco-romano del citado barítono hizo derretir a más de un coralista, deseoso de amar al prójimo como a sí mismo (una clara actitud onanista, esta última). Declaraciones potoriqueñas efectuadas a nuestro apostado hacían hincapié en la hombría y los bellos cantos del coralista alderocista: "es que con ese look Clark Kent, si lo llevamos a nuestra cama redonda, lograremos que emerja el Superman que lleva adentro", vociferaron a coro, mientras salticaban en el lugar. Otra muestra más del profundo daño que actitudes como éstas provocan al movimiento bucal argentino.

DESENFRENADA CONTRALTO OFRECE FELLATIO PUBLICA
A DESPREVENIDO Y APUESTO TENOR

Repugnancia y honda conmoción en restó Pampa Grill

Pinamar. Télam (eto) por Horacio Verguiti, nuestro periodista apostado en el lugar.

Otra escena inusitada producióse en este distinguido y señorial comedero cuando en el fragor del citado desenfreno fiestil, una contralto algo escasa de estatura, perteneciente al ya citado calante grupúsculo Alde Roce, tomando como excusa el ritmo danzante que imperaba en el lugar en ese momento (una música extranjerizante e incitadora a los bajos instintos denominada rock y roll) intentó en forma infructuosa iniciar una fellatio a su compañero, un distinguido y correcto tenor que intentaba pasar un bonito momento. Tamaña actitud ante tamaño miembro fue llevada a cabo frente a dos centenares de coralistas que, azorados, detuvieron sus danzas y vituperaron a la citada desenfrenada por su baja moral y dudoso don de gentes, aunque alabaron su buen gusto por el tipo de caballero y miembro elegido. La escena no pasó a mayores porque personal de seguridad tomaron a la susodicha por las crines y la retiraron del recinto, mientras ésta vociferaba: "yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así". ¿Hasta cuando los rectos de actitud deberemos tolerar a estas multiorgásmicas personas, que con semejantes conductas renuncian a la poca racionalidad que aún les cabe?